El enemigo leal

Un camorrista sabe que debe cuidar incluso a 
los enemigos leales, puesto que esos son siempre
más preciados que los ocultos.
  --Roberto Saviano, Gomorra

Saviano tiene, en su libro, momentos muy reveladores. Uno de ellos: Los boss de la Camorra llegan a un restaurante; les sirven los primeros, saltándose todas las colas. Cuando se van, todos los parroquianos tienen pagada la comida (para “arreglar el desaire"). Todos menos el profesor de instituto Ianotto y su esposa, que no les habían saludado. A ellos un camarero, en cambio, les ofrece una botella de licor, que no ofende su dignidad. Un regalo que los asienta en su posición de "enemigos leales”. La cita es el comentario de Saviano a la escena.

Cuando lo leo recuerdo cómo me cuentan hace poco que, en una escuela, sin nombre, de una secta católica sin nombre, se potencia el elemento discordante. Aislado socialmente en el entorno de la clase, y polarizado con respecto al poderoso profesor y sus leales, resulta ese “enemigo leal”, digno y util, pero poco peligroso. ¿Augusto o clown?. La masa conformista debe elegir, en la representación, entre unirse a la manada de los vencedores o quedarse aislada con “el otro”, el raro, el outsider. Exactamente el mismo mecanismo de persuasión que narra Saviano sobre la Camorra, otra secta especializada, por encima de cualquier otra cosa, en destilar poder.

Ejercicio para el lector: ¿de quién o qué estructura de poder eres el enemigo leal? Definir brevemente, comentar y subvertir.

Necesidades básicas en una relación

De aquí. Se trata de un sitio web lleno de buenos recursos sobre el abuso emocional, algo mucho más corriente de lo que parece. A veces lleva años reconocerlo, uno debe mirar los síntomas en uno mismo, cosa muy difícil porque la víctima de abusos no percibe su propio estado emocional y es hipersensible al del otro. Cita:

Si te has visto envuelto en relaciones emocionalmente abusivas, puede que no tengas una idea clara de cómo es una relación saludable. Evna (1992) sugiere la siguiente lista de necesidades básicas en una relación, para tí y para la otra parte. (He cambiado la lista de “derechos” a “necesidades”, y también hice otros pequeños cambios - S.Hein)

• Necesidad de buena voluntad por parte de los otros.
• Necesidad de apoyo emocional.
• Necesidad de ser escuchado por el otro, y de que se te responda con respeto y aceptación
• Necesidad de tener tu propio punto de vista, incluso cuando otros tienen puntos de vista diferentes
• Necesidad de que tus sentimientos y experiencia se reconozcan como reales.
• Necesidad de recibir disculpas sinceras por cualquier chiste o acciones que encuentres ofensivas.
• Necesidad de respuestas claras, honestas e informativas a las cuestiones que te afectan.
• Necesidad de estar libre de acusaciones, interrogatorios y culpabilización.
• Necesidad de vivir libre de la crítica y el juicio.
• Necesidad de que se respete tu trabajo y tus intereses.
• Necesidad de que te animen.
• Necesidad de libertad de las amenazas emocionales y físicas.
• Necesidad de libertad de explosiones de ira o ataques de rabia.
• Necesidad de libertad de etiquetas que te devalúan.
• Necesidad de que se te pidan las cosas con respeto, en lugar de ordenársete.
• Necesidad de que se respeten tus decisiones finales.
• Necesidad de privacidad.

Soy fácil

Buscaba algún vídeo de “Choose Me”, esa comedia tan dulce de Alan Rudolph, de 1984. M. me contó algo de una persona y no pude evitar recordar esas escenas en las que Keith Carradine cuenta historias que se nos hacen inverosímiles, en una película de equívocos, encuentros y juegos sutiles entre intención y praxis.

Dice el personaje de Keith de Eva, el otro personaje principal:

Llevas la perfección contigo.
Tus ojos están llenos de música.
Tu corazón es la mejor parte de tu cuerpo.
Y, cuando caminas, los hombres, las mujeres y los niños
se sienten obligados a mirarte.

Son dos interpretaciones fascinantes las de Carradine y Leslie Ann Warren. La recuerdo con mucha ternura y me gustaría volver a verla.

Para quitarme la frustración pongo un vídeo de otra película de Robert Altman en la que aparece Keith Carradine, Nashville:

It's not my way to love you just when no one’s looking, 
it's not my way to take your hand if I'm not sure, 
it's not my way to let you see what's going on inside of me, 
when it's a love you won't be needing you're not free.

Please stop pulling at my sleeve if you're just playing, 
if you won't take the things you make me wanna give, 
I never cared too much for games, and this one’s driving me insane, 
you're not half as free to wonder as you claim.
But I’m easy, yeah I’m easy, give the word I’ll play your game,
as though that’s how it ought to be, because I’m easy. 

Don't lead me on if there's nowhere for you to take me,
if loving you would have to be a sometime thing,
I can't put bars on my inside, my love is something I can't hide,
it still hurts when I recall the times I tried.
But I'm easy, yeah I'm easy, take my hand and pull me down, 
I won't put up any fight because I'm easy.

Don't do me favours, let me watch you from the distance,
‘cause when you're near I find it hard to keep my head,
when your eyes throw light at mine, it's enough to change my mind,
make me leave my cautious words and ways behind.
That’s why I’m easy, yeah I’m easy, say you want me I’ll come running,
without taking time to think, because I'm easy.

No me llames si no vas llevarme a ningún sitio”, una sensación, esa de que me llamen para nada, que he tenido repetidas veces este año, y que no resulta divertida...

Yo ya no me dedico a eso (notas para un cuento sin babas de diablo)

Si una mujer comparte mi amor
mi verso rozará la décima esfera de los cielos concéntricos;
si una mujer desdeña mi amor
haré de mi tristeza una música,
un alto río que siga resonando en el tiempo.
Viviré de olvidarme.

Dice Jorge Luis Borges, en el poema Browning resuelve ser poeta.

Yo ya no me dedico a eso. Ahora sólo escribo cuando mis tripas se remueven recordando. Ahora, en lugar de vivir de olvidarme, permanezco firme y rígido en el recuerdo. ¿O no era yo el que dijo estar cansado de borrar tus nombres?

Mis memorias

Esas cosas pudieron no haber sido.
Casi no fueron. Las imaginamos
En un fatal ayer inevitable.
No hay otro tiempo que el ahora, este ápice
Del ya será y del fue, de aquel instante
En que la gota cae en la clepsidra.
El ilusorio ayer es un recinto
De figuras inmóviles de cera
O de reminiscencias literarias
Que el tiempo irá perdiendo en sus espejos.

  --Jorge Luis Borges, El pasado

La memoria, aunque a veces es selectiva, tiene siempre una capacidad brutal para hacer brotar recuerdos emocionales, solos o con magdalenas, al menor estímulo. Una mirada particular de esa chica, un gorrión haciendo equilibrios en el respaldo de una silla de terraza. El sonido de aquella canción justo cuando pasa un niño vestido de amarillo, o una ráfaga de olor a curry al doblar la esquina. O la diferencia entre el olor de la plaza Mayor y el de la plaza de Oriente una noche cualquiera de julio...

¿Será quizá esa memoria lo que tiende a anclarnos en los momentos emocionalmente intensos? Momentos que, por supuesto, son siempre parte pasado, donde quedaron archivados para siempre... aunque Borges lo niega, para él el pasado es siempre invención literaria.

Una memoria excesiva no permite disfrutar del presente: siempre nos interrumpe con sus saltos al pasado, en forma de recuerdos. Anécdotas, advertencias de peligro o simplemente recuerdos placenteros o dolorosos.

¡Qué difícil de ignorar, la publicidad institucional de nuestro ego!

Amor sin apego

Se amaban con tanto desapego que quedaban cada pocos meses para contarse qué tal le iba la vida a cada uno.

Haiku/Seguidilla

¡Y no me viste
chorreando de amores
y soledades!

Viaje Alucinante

De golpe sintió desplegarse el pasado ante sus ojos, lleno de excitantes posibilidades...

Lo que penso Telémaco de la muerte de Ulises

No le diré a nadie, ni siquiera a mi madre, que Ulises sigue viviendo, que no he muerto lejos de casa sino en apariencia. Donde vaya, irá Ulises para siempre, porque nosotros ya soy yo solo.

(Relato en el espíritu de Freud y Kafka)

Una meta más alta

¿Cual es el objetivo de un escalador, alcanzar la cima o volver a casa?

Volver como Ulises: viejo, sabio, cansado y conocedor del valor de la vida.

Diabluras

Incluso ahora, ya con tantos años de dejar pasar la vida alrededor, estaba convencido de saber más por diablo que por viejo.

Maltrato animal

“La misantropía bien entendida empieza por uno mismo”, dijo, y siguió escarbando pacientemente en la papelera en busca del trozo de pizza que acababa de tirar el turista italiano.

Memojo