Las otras Odiseas

Cuando Penélope ya había sido prometida a Ulises por su padre, Icario, pero antes de convertirse en su esposa, tuvo que pasar por una prueba. El mito se ha contado así:

Icario se mostró reacio a separarse de su hija y sugirió a Ulises que se quedase a vivir con ellos. Ulises se negó y dejó en libertad a Penélope para elegir con quien se quedaba. La doncella guardó silencio y ocultó su rostro bajo un velo.

Luego, años más tarde, Ulises viajó incansablemente, demorando su vuelta a casa para dar tiempo a Penelope a decidir, de nuevo, si quería seguir con él. Esta vez, en vez de con un velo, Penelope se cubrió tras un sudario que tejía y destejía pacientemente...

Un oso de peluche de verdad

Mientras David le pedía al Hada Azul, por favor, que lo convirtiera en un niño de verdad, Teddy, a su lado, no podía evitar pensar que a él también le gustaría mucho ser un oso de peluche de verdad...

(Ver vídeo embebido en la entrada anterior, Un niño de verdad. Pueden verse también entradas anteriores sobre Osos de Peluche...)

Adicciones

“Pensar que, en todo lo que va de mes, sólo una persona me ha pedido que hiciese una cosa por ella, un favor, sería algo devastador si estuviese deprimido. Afortunadamente no estoy deprimido”, pensó.

Todos los fuegos

...en ese último instante en el que el dolor
es como una llama de odio"
  --Julio Cortázar, Todos los fuegos el fuego


Todos los fuegos son el mismo fuego.
Todos los dolores son el mismo dolor.
Nadie se puede bañar dos veces en el mismo sexo.

De tripas, corazón

Pilas alcalinas p’a mi corazón cansao”, dice uno. “Corazón partío”, el otro, “Soy un corazón tendido al sol”, “si yo tuviera un corazón”, te maquillaste el corazón... Yo ya no tengo coraza ni corazón, amo con la piel, con las tripas en las manos...

Las tragedias son de Marte, y las comedias de Venus

David Welton, compañero apache, cuenta en su blog impresiones de la conferencia que dio Kenneth Colemann sobre la enseñanza de Shakespeare:

Primero, dice que las cuatro obras de Shakespeare que más se enseñan
son todas tragedias. Las tragedias son, dice, sobre cómo los hombres 
estropean el mundo. Y, en esas cuatro obras que más se enseñan, 
las mujeres normalmente se suicidan o están privadas de cualquier poder. 
Deberíamos enseñar las comedias, dice, porque tratan sobre cómo 
las mujeres hacen el mundo habitable.

En segundo lugar, pone objeciones al hecho de llamar "viejo inglés", al
lenguaje de Shakespeare. Realmente se trata de inglés joven, lleno de 
juegos, sin reglas, que se inventa a sí mismo.

Chapeau, Stieg Larsson

Nunca, y he leído literalmente cientos de novelas policíacas, había visto un punto de vista tan feminista (¿realista? ¿periodístico?) como el de Stieg Larsson en la trilogía de Millenium. Paradójicamente escrita por un hombre.

Mujeres como Patricia HIghsmith (no digamos Agata Christie) eran misóginas, sin apenas mujeres entre sus personajes principales, y con personajes muy estereotipados. Sin embargo, en las primeras páginas de “La reina en el palacio de las corrientes de are” se puede leer algo que me ha parecido mágico en su simplicidad: “Metió el arma reglamentaria en su bandolera y eligió abrigarse con un chaquetón rojo de piel. Luego, zarandeando a su marido, lo despertó, le comunicó adónde iba, y le dijo que esa mañana se ocupara él de los niños”. Chapeu por algo tan sencillo y tan invisible, una pena que la vida se le fuese hace 5 años en un subir de escaleras y un estrés a este maravilloso cincuentón...

El sueño de la razón

“El sueño de la razón produce monstruos”, dijo él, como si leyese un catálogo de Goya. “¿y el sueño de la emoción?” preguntó ella, con voz muy tranquila, justo antes de quedarse los dos dormidos...

Al rato de escribirlo, el autor, volviendo a mirar el pequeño relato, pensó que preguntar después de quedarse dormido es algo poco usual y que casi nadie hace bien.

Espacios de poder

En la puerta me detuvo y me preguntó:
"¿Adónde va el amo?"
"No lo sé", dije. "Salir, simplemente salir. 
Sólo saliendo fuera de aquí, sólo así, podré alcanzar mi objetivo".
"¿Así que sabe usted cuál es su objetivo?", preguntó.
"Te lo acabo de decir: salir, ése es mi objetivo"

Kafka nos muestra los espacios de poder que nos aprisionan, y cómo escapar de ellos.

The ethics of travel, Syed Manzoorul Islam

Memojo