Promesas (Borrador)
Hace casi dos años ya, el día de mi santo, alguien que me quería y a quien yo quería me envió una serie de mensajes cortos:
A VECES, UN CUERPO PUEDE MODIFICAR UN NOMBRE A veces, las palabras se posan sobre las cosas \ como una mariposa sobre una flor, y las recubren de colores nuevos. Sin embargo, cuando pienso en tu nombre, eres \ tú quien le da a la palabra color, aroma, vida. ¿Qué sería tu nombre sin ti? Igual que la palabra rosa sin la rosa: un ruido incomprensible, torpe, hueco.
Me pareció una poesía extraordinaria. Yo tenía el vicio de enviarle haiku por SMS desde que la conocí; al principio pensé que la había escrito ella. Pero no, ella no es poeta. ¿Quién sería su autor? Me conecté a internet y busqué. Era Ángel Gónzález. Como mido un metro noventa , la elección fue fácil. Le devolví, en una serie de SMS también, ésta:
MUERTE EN EL OLVIDO Yo sé que existo porque tu me imaginas. Soy alto porque tu me crees alto, y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. Tu pensamiento me hace inteligente, y en tu sencilla ternura, yo soy también sencillo y bondadoso. Pero si tú me olvidas quedaré muerto sin que nadie lo sepa. Verán viva mi carne, pero será otro hombre --oscuro, torpe, malo-- el que la habita...
Y, yo solo, no me hizo falta ayuda, me encadené a esa Muerte en el olvido, en la que creo que aún sigo habitando. Al año, un pinzamiento de columna me quebró la espalda. Un nombre puede modificar un cuerpo. Siempre.

Santiago Gala Blog comments 300304_3
Conocía el poema, pero tú lo has recubierto de tu historia y de tus sentimientos, como envuelto en nubes. Todos tenemos muertes en el olvido, yo las llevo encima, no como trofeos, sino como sucesivas pieles que conforman mi realidad actual. Porque no dejo nunca de amar lo que he amado. at